SILLA de METAL
Diseñar una silla ha supuesto siempre una motivación para mi desde que era niño.
Tuve la posibilidad de hacerlo en mi estancia en Alemania con motivo de un intercambio académico en el curso 2009-10.
Una de las asignaturas optativas consistía en el diseño y construcción de una silla realizada a partir de varillas de acero de 1cm de espesor.
El proyecto lo abordé desde el inicio con el propósito de explotar la ligereza que permite un material como el acero y en ese proceso sentí la necesidad de trabajar con piezas ensambladas para un mejor y más fácil transporte tras mi regreso.
Así surgió la solución atornillada de la propuesta.
Al ser un material muy resistente y esbelto, se permitía el doblaje manual y la creación de curvas que le daban una mayor amabilidad en el uso.
Una de mis mayores preocupaciones fue el desarrollo de una silla lo más cómoda posible
El proceso de construcción de esta pieza surgió tras varias intentos fallidos y mediante el trabajo con diferentes modelos de alambre hasta dar con la solución final.
La silla está compuesta por dos piezas idénticas que se arriostran lateralmente por cuatro marcos, dos de ellos constituyen el apoyo y el respaldo respectivamente.
Para el desarrollo de las piezas laterales, utilicé una pletina de ½ cm de espesor de acero en la cual estaba dibujado el perfil de la pieza, soldé diferentes cilindros de acero a dicha pletina con el mismo radio para poder curvar la varilla de acero haciendo palanca con un tubo hueco y así darle la forma deseada a la pieza.
Una vez terminados los dos perfiles laterales de la silla, el proceso de configuración de los marcos fue mucho más sencillo, al tratarse de formas regulares con la única particularidad de tener las aristas redondeadas.
En este caso, el doblaje se realizaba de la misma forma que para el perfil, pero sin necesidad de pletina.
Uno de los puntos que más atención requirió en el desarrollo de la silla fue el detalle de la conexión entre las piezas.
La solución por la que opté fue la que indica la figura, mediante una pequeña doble pletina de 3mm de espesor de acero soldado a cada una de las piezas por unir y un tornillo achaflanado de 3 mm de sección. Cada marco está soldado a las piezas laterales en dos puntos, haciendo un total de 16 uniones atornilladas.
SILLA de METAL
Diseñar una silla ha supuesto siempre una motivación para mi desde que era niño.
Tuve la posibilidad de hacerlo en mi estancia en Alemania con motivo de un intercambio académico en el curso 2009-10.
Una de las asignaturas optativas consistía en el diseño y construcción de una silla realizada a partir de varillas de acero de 1cm de espesor.
El proyecto lo abordé desde el inicio con el propósito de explotar la ligereza que permite un material como el acero y en ese proceso sentí la necesidad de trabajar con piezas ensambladas para un mejor y más fácil transporte tras mi regreso.
Así surgió la solución atornillada de la propuesta.
Al ser un material muy resistente y esbelto, se permitía el doblaje manual y la creación de curvas que le daban una mayor amabilidad en el uso.
Una de mis mayores preocupaciones fue el desarrollo de una silla lo más cómoda posible.
El proceso de construcción de esta pieza surgió tras varias intentos fallidos y mediante el trabajo con diferentes modelos de alambre hasta dar con la solución final.
La silla está compuesta por dos piezas idénticas que se arriostran lateralmente por cuatro marcos, dos de ellos constituyen el apoyo y el respaldo respectivamente.
Para el desarrollo de las piezas laterales, utilicé una pletina de ½ cm de espesor de acero en la cual estaba dibujado el perfil de la pieza, soldé diferentes cilindros de acero a dicha pletina con el mismo radio para poder curvar la varilla de acero haciendo palanca con un tubo hueco y así darle la forma deseada a la pieza.
Una vez terminados los dos perfiles laterales de la silla, el proceso de configuración de los marcos fue mucho más sencillo, al tratarse de formas regulares con la única particularidad de tener las aristas redondeadas.
En este caso, el doblaje se realizaba de la misma forma que para el perfil, pero sin necesidad de pletina.
Uno de los puntos que más atención requirió en el desarrollo de la silla fue el detalle de la conexión entre las piezas.
La solución por la que opté fue la que indica la figura, mediante una pequeña doble pletina de 3mm de espesor de acero soldado a cada una de las piezas por unir y un tornillo achaflanado de 3 mm de sección. Cada marco está soldado a las piezas laterales en dos puntos, haciendo un total de 16 uniones atornilladas.